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¡Al rescate ya!

Valoración BUTLLETI CONJUNTURA ECONOMIA MENORCA – febrero 2021

Texto y valoración: Joan R. SANCHEZ TUOMALA (Cercle d’Economia); Twitter: @JoanSanchez

Datos e infografías: David SERRA HIDALGO (OBSAM); Twitter: @DavidSerraH

Justo al final de 2020 dedicamos esta sección a valorar la necesidad de superar el miedo escénico que suponía una entrada en 2021 sin noticias de una vacuna a la vista. Pero la convulsa y torpe entrada en 2021 amenazan con convertir el miedo en alarma social. Algo que debemos atajar cuanto antes.

La convulsión proviene de un contexto político nacional e internacional que no puede evitar ser más surrealista. Cuando la crisis sanitaria daña minuto a minuto a nuestra sociedad, los calendarios en clave de política autonómica o las imágenes del Capitolio americano rozan lo obsceno. En Italia ya se entreven los cantos de sirena de gobiernos tecnocráticos bajo la esperanza que lideren una salida racional (¡cuando las emociones empiezan a estar a flor de piel!).

En parte porque la torpeza en la gestión de las vacunas, fuera de dar esperanzas y calmar los ánimos, han ayudado a crispar más la tensión económica y social al ponerse en duda una segunda temporada turística en países como el nuestro.

Los datos que muestran ya el primer año de la crisis del COVID19 son contundentes. Consumo que retroceden a niveles de una década atrás. Con un efecto demoledor sobre una confianza empresarial que observa como los datos laborales empiezan a parecer simple maquillaje cuando las estructuras que los sustentan, las empresas, ya se ven en peligro.

Por eso hay que ser claro. Y decirlo alto: ¡RESCATE YA para las pymes!

Estamos en la antesala de que el problema de liquidez (atenuados por los créditos ICO, los ERTES o las moratorias de 2020) se convierta en un problema de solvencia. El puente que tendimos el año pasado para salvar una pobre temporada turística, corre el riesgo que no tenga continuidad en 2021. Y ello puede sumir las economías turísticas en un proceso de destrucción y cierre de empresas debido a sus problemas de solvencia.

Repitan conmigo en voz alta: cerrar será lo más fácil… ¡lo difícil será reabrir las pymes después!

De entrar en esta fase, ya no cabe esperar una recuperación rápida. Esto último está al alcance de todos ya que existe un ahorro latente a la espera de la recuperación sanitaria, como indican las tasas de ahorro disparadas o el volumen de saldos de activos bancarios. Pero corremos el riesgo de saltar al precipicio si dejamos caer al tejido empresarial existente.

La morosidad y el empeoramiento de los activos y solvencia empresarial dañarían su capacidad de contratación laboral y reinversión. Muchos negocios serian incapaces de reabrir y generar base de recaudación fiscal para las administraciones y servicios públicos. Todo ello sin contabilizar la pérdida de know how que se esfumaría al echar el cerrojo. Ni que decir tiene que el contexto de déficit fiscal empeoraría en recesión, convirtiendo un problema de empresas en un problema de país.

La solución está al alcance, pero debemos aprender de una vez. Las fiestas de Navidad nos salieron caras. Y hay que iniciar el RESCATE YA.

Para empezar la primera y mejor medida de rescate está en liderar una campaña de vacunación eficaz y rápida. Me atrevería a decir que debería de tratarse como un ejercicio de ingeniería. Optimizando al máximo los plazos sin reparar en recursos y medios, como los que se pusieron en marcha para paliar los efectos sobre el sistema hospitalario en la primera ola.

La segunda es aprender de los errores cometidos. El principal es evitar el rastreo (con uso intensivo de la tecnología y poniendo a disposición los medios humanos que sean necesarios) eficaz que permita medidas preventivas eficaces. Selectivas. Protegiendo la salud y la economía de los entornos sin afectación. Con datos transparentes y científicos de los orígenes en los contagios, para atajar aquellas situaciones de riesgo con datos.

Todas ellas en aras a que las empresas tengan un escenario y calendario claro de trabajo para 2021.

Y la tercera y más urgente, ayudar de forma directa a las empresas. Evitar un debate entre sectores. La ayuda puede ser selectiva atacando aquellas situaciones de mayor riesgo de insolvencia. Analizando las empresas sin apriorismos y con todos los datos (que son muchos) que la administración ya tiene de los negocios. Aplicando la misma eficacia y eficiencia que invierten en labores de recaudación. Esta vez para “gastar”. O mejor dicho, para “invertir” en un rescate urgente del tejido productivo que conforman las pymes de nuestra economía.

Nuestros amigos y vecinos alemanes lo están haciendo sin remilgos desde hace meses. Compensación de pérdidas de las empresas. Reducción del IVA para generar liquidez en las empresas. Ayudas directas a las familias para conciliar teletrabajo con el cuidado de hijos o dependientes. ¿A qué esperamos nosotros? Como dijo Vigilio: tempus fugit.

Infografia febrero 2021

Para más información Butlletí de Conjuntura Econòmica de Menorca

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