skip to Main Content

“Ja veurem!.. Va dir un cego…”

Valoración BUTLLETI DE CONJUNTURA ECONÒMICA DE MENORCA – Junio 2020.

Texto y valoración: Joan R. SANCHEZ TUOMALA (Cercle d’Economia); Twitter: @JoanSanchez

Datos e infografías: David SERRA HIDALGO (OBSAM); Twitter: @DavidSerraH

A la luz de los primeros ‘brotes’ anímicos que ofrece las medidas de mayor movilidad en el desescalamiento… esta es una de las inquietudes que más frecuentemente se usa para atajar alguna conversación estos días. Conversaciones que suelen originarse sobre la base de una incertidumbre en el ritmo de recuperación de la actividad, la reapertura y sus costes de la oferta turística, el ritmo del consumo tras el impacto en las rentas empresariales y del trabajo este verano, etc…

Pero haríamos mal en no aprovechar para aprender de cada crisis. Porque no hay más ciego que quien no quiere ver. Y la experiencia (aunque traumática) debe servirnos para adaptar nuestras empresas, carreras profesionales, presupuestos familiares, costes y financiación empresarial, etc… Si nos vendamos los ojos, ya no podremos trasladar la responsabilidad a un virus, a un gobierno, a un político… o a cualquier otro a quien queramos cargar las culpas.

Es tiempo de analizar y comprender. Para prevenir. Para salir reforzados. Pero ¿qué lecciones nos empiezan a mostrar los datos?

Para más información: Butlletí de Conjuntura Econòmica de Menorca

Ya en mayo hablamos de un auténtico batacazo en lo laboral. Y los datos en el boletín de coyuntura muestran una especial y específica debilidad de la economía de Menorca en cuanto a la calidad del trabajo. Ya que, en el caso de Menorca, tanto la destrucción de puestos de trabajo como su recuperación parecen ir por detrás del contexto balear y español.

Recordad que no hay atajos en la recuperación. En la última crisis estuvimos 13 años en recuperar los niveles de contratación laboral. Y lo hicimos sobre la base de una temporalidad superior. ¿Será este el modelo? En 2008 el debate sobre la recuperación laboral se desenfocó, a mi entender, en la única panacea de una reforma laboral (a la alemana) que permitiera recuperar muchos contratos rápidamente sobre la base de la flexibilidad y la temporalidad. En este país somos especialistas en regular la realidad sin profundizar en su conocimiento.

Y el resultado fue una economía que abandonó el sector de la construcción y el inmobiliario, para abrazarse al sector turístico. Especializando aún más nuestra economía. Mientras los esfuerzos, los programas y las inversiones públicas para ‘transformar el modelo productivo’ se quedaron en retórica. Ni la investigación, ni la industria, ni el sector cuaternario, ni el emprendimiento (diversificador) han tenido una etapa de desarrollo desde 2008. ¿Tropezaremos en la misma piedra?

La realidad muestra en Menorca como el tejido empresarial (que es el que debe transformarse para desarrollar una contratación menos temporal y sobre la base de puestos de trabajo de valor añadido) también sufre una destrucción de hasta el 14% en abril. Fruto de una sobre especialización turística que tiene un efecto sobre nuestras rentas que deberíamos cuantificar.

Comparando el 2019 y el 2020, llegamos a la conclusión que en Menorca (EGATUR) podemos haber perdido unos 36.7 M € hasta abril (y seguimos contando). Para hacernos una idea de lo que representa esta cifra, debemos cuantificar primero el ‘efecto multiplicador’ del turismo sobre el resto de sectores. Tal como ha utilizado el CES 2020 para cuantificar el impacto del COVID 19 en la economía balear, el multiplicador turístico (estimado por IMPACTUR 2006 a partir de las tablas Input-Output de 2004) es de 1,69. Lo que representaría una pérdida de renta (hasta abril) de 62.056.800 €.

Por si os parece poco, podemos aproximar lo que pertenece a cada uno de nosotros. Lo que oscilaría entre 660 y 730 €/persona dependiendo de si tomamos como referencia la población de derecho o la residente como referente. Y lo peor es que aún falta lo mejor de la temporada y este indicador va a lastrar la capacidad de consumo y ahorro/inversión de nuestra economía a nivel empresarial y familiar.

Si estos datos permiten quitarte la ‘venda’ que de alguna manera no te permita analizar y comprender la dimensión del problema. Recomiendo empezar a bucear algo más en los datos y analizar estas debilidades estructurales de la economía insular. Para empezar a trabajar cuanto antes. Y no caer en el debate manido de desarrollismo “si o no”. De turismo “si o no”.

Atacar el turismo (en general) es de necios. Sobre todo, cuando en estos momentos es la única veta de la que tirar un contexto de reconstrucción. Descartar la construcción es otro error a corto plazo. Por sus efectos multiplicadores y de refugio laboral frente a una floja temporada turística. Pero lo que nos debe importar ahora es reconocer que la solución nos llevará años y mucho esfuerzo. Y que la buena dirección está en los matices y en el tipo de empresas y contratación que queremos fomentar para Menorca como sociedad. Menos estacionales, más sostenibles, menos intensivas en recursos, pero más basadas en el conocimiento y el valor añadido.

Amb qui ho vols compartir?
Back To Top