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¿Una temporada más agria que dulce?

Valoración del BOLETÍN DE COYUNTURA ECONÓMICA DE MENORCA – Noviembre 2019

Texto y valoración: Joan R. SANCHEZ TUOMALA (Cercle d’Economia); Twitter: @JoanSanchez

Datos e infografías: David SERRA HIDALGO (OBSAM); Twitter: @DavidSerraH

Cada temporada suele tener sus toques agridulces. Pero las últimas nos habían acostumbrado a datos récord en términos cuantitativos de turistas, aunque no tanto en cuanto al valor cualitativo de los turistas que nos visitaban. A los toques dulces que suponen los datos laborales y de generación de rentas turísticas… se suman las dudas respecto a la temporalidad cada vez más acuciante de estas cifras. Pero también algunos costes de congestión en las puntas de la temporada. Y la sensación fundada que estábamos absorbiendo ‘turistas prestados’ de otros destinos más inestables que el nuestro.

En esta temporada turística 2019 ya tenemos algunos datos claros que nos permiten decir que la capacidad turística de la isla ha tocado techo en lo que a empleo se refiere. Llevamos varios meses con datos de paro peores a los de 2018. Todo lo cual se ha complicado a media temporada con las noticias de la quiebra de THOMAS COOK que se suman a las incertidumbres inherentes al BREXIT.

Resultado: una temporada con datos similares o superiores de viajeros y de intensidad de demanda en la isla respecto el 2018, pero con una ocupación igual o inferior. Considerando que la productividad turística de la isla se mantiene estable entre 2018 y 2019, la conclusión sólo puede ser una. Estamos frente a una crisis de expectativas y un ajuste de oferta turística a la espera que estas incertidumbres se despejen.

Con los datos de generación de gasto y facturación turísticos de Menorca en la mano, parece que el gasto turístico de la hostelería (EGATUR) estarías en cifras de decrecimiento acumulado. Entre 2016 y 2017 creció más de un 14%. Ya entre 2017 y 2018 creció pero un 3,72%. Y a septiembre de 2019 los datos eran de un -0,67%. Por tanto estamos llegando al techo de nuestra capacidad de generación de rentas (en las puntas) tanto en cifras globales como en ratios de gasto por turista y día, donde tenemos margen de mejora pero no hemos sido eficaces.

Y los datos de la oferta complementaria (PIME Menorca) indicarían que es la que peor ha sufrido estos datos de temporada. Bien por encima de los datos de la hostelería que ve como su producción se mantiene o reduce ligeramente.

Pero las lecciones aprendidas van por barrios. Porque al fin y al cabo, ya que el toque agridulce resulta agradable al paladar. Y los aspectos agrios parecen no molestar demasiado. Llenamos en las puntas con el mismo modelo turístico, sin generar mejores rentas ni contrataciones laborales. A la espera (tensa) de los que nos traiga el binomio THOMAS COOK y BREXIT.

Los riesgos del modelo actual continúan inalterados. Turismo británico de sol y playa a la expectativa. La caída de un importante canal de intermediación que concentra el mercado aún más de la touroperación. E internet que alimenta los pasos de una concentración aún mayor en torno a un duopolio de OTAs. Con una oferta turística con dificultades para concretar una idea de destino turístico diferenciador. Y unos operadores con dificultades para profesionalizar su capacidad de comercialización, diseño y desarrollo del producto turístico. Bien seguramente por la atomización del sector de capital menorquín, o por la entrada de nuevo capital inversor donde se abren nuevas incógnitas respecto al compromiso con el propio destino Menorca.

Nunca fue más importante el ponerse de acuerdo y colaborar (dentro y entre) el sector público y el privado. Parece que en un entorno cada vez más convulso y dotado de riesgos, la unión sería una de nuestras mejores armas/fuerzas competitivas. ¿No les parece?

 

Más información: Butlletí de conjuntura econòmica

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